El biólogo Raúl Callo maneja una tesis sobre su presencia en Puno. Su desplazamiento se debería a la minería ilegal y la tala de árboles en la zona de Puerto Maldonado, frontera con la región altiplánica. Esta tesis cobra fuerza dada la peculiaridad del animal: durante el día tiene que caminar grandes tramos en busca de alimento y en las noches descansa.
Y, cuando tiene necesidad, sale a cazar, mucho más cuando tiene crías que alimentar. Es en estas circunstancias que habría vuelto al lugar donde se comió una gallina.
Una de sus características es huir cuando se siente asediado o cuando percibe peligro. Todos estos factores estarían provocando su traslado hacia otros puntos donde sobrevivir sin mayores riesgos.
Al respecto, el biólogo Raúl Callo indicó que se debería emprender un proyecto para su registro. “Hay métodos para atraerlos, atraparlos y dejarlos en libertad para luego entender su comportamiento y el riesgo que corren. Demanda tiempo pero se necesita, porque especies como esta que no se conocen, hay en la selva de Puno”, dijo.
Serfor informó que evaluará una segunda acción de investigación con relación al yaguarundí. Se buscará el apoyo de los pobladores de selva para determinar el lugar donde se colocarían las cámaras en adelante. Un equipo de biólogos trabaja en esa idea.
Vía: La República