De aprobarse, se suspende – en el acto – el inicio de las clases presenciales en instituciones públicas y privadas. En tanto que no se cuente con vacunas eficaces y seguras contra el covid-19 que garanticen que no existe riesgo en la salud de la población escolar.

El objetivo de la ley es extender la utilización de la educación no presencial y remota en los colegios. Cabe recalcar que esta norma es de carácter excepcional y provisional debido a la llegada de la pandemia de la covid-19 al Perú.

La ministra de Salud, Pilar Mazzetti, aseguró que la aplicación de la vacuna contra el COVID-19 no es obligatoria. Recalcó que los ciudadanos tendrán la autoridad de decidir –cuando sea el momento– si se las colocan o no.

“Es obligación del Estado vacunar. Si las personas no desean vacunarse, no se vacunan”, señaló la titular del sector salud. Esto en medio de su exposición ante la Comisión de Salud y Población del Congreso de la República.