Han transcurrido más de seis años y tres gestiones del gobierno regional de Puno y a la fecha aún no se concluye la construcción de la carretera Macusani – Abra Susuya, que inicio con un presupuesto de más de 39 millones de soles, para el asfalto de poco más de 26 kilómetros, que en su inicio tenía un plazo de ejecución de 330 días.

Pero hasta el día de hoy los transportistas y pobladores de los distritos de Macusani, Ayapata e Ituata siguen siendo perjudicados con el atraso de los trabajos que no tiene aún fecha de conclusión.

El presupuesto asignado a esta obra cada año fue botín de gobernadores regionales, consejeros por la provincia de Carabaya, funcionarios de gobiernos regional, alcaldes de la provincia de Carabaya y hasta dirigentes que debieron fiscalizar su ejecución, pero más al contrario se beneficiaron desapareciendo y sobrevalorando materiales.

Múltiples denuncias se hicieron por los medios escritos, radiales y hasta televisivos pero hasta el día de hoy no se tiene responsables.