“4 jugadores que se vendieron por un par de gaseosas” refiere analista.

Si Manuel Burga (ex presidente de la FPF) representaba, en su momento, una figura de corrupción en el fútbol peruano; ahora, Roger Saya (presidente del Alfonso Ugarte) es la cara visible de la “mafia” del fútbol puneño para los ojos de la población.

La última derrota del SIEN Carabaya con goleada incluida, hace que en la hinchada puneña, se afiance aún más, la teoría de corrupción con la que se maneja la Copa Perú en la región Puno.

El hincha carabaino no entiende como a portas de un crucial partido, cuatro integrantes del SIEN, decidan abandonar la marcha sin aparente motivo. (Waldir Pelezuelos, Antonio Casanova, Andry Huarypata y Gian Carlo Tassara.)

Para el analista Sixto Apaza, esto respondería a la poca identidad que tuvieron estos jugadores foráneos para con la provincia de Carabaya y la región Puno.
“Ya cansa ver como jugadores foráneos son tan baratos de venderse…por un par de gaseosas” sentenció el analista.

Para Yonel Gutierres la actitud adoptada por esta cúpula de jugadores es considerada como una traición. “Mejor que se apueste por la educación o salud”. ¿Para qué seguir con esta mafia del fútbol? se preguntó el ciudadano.