La Contraloría General detectó la presencia de productos farmacéuticos vencidos (almacenados y distribuidos) que fueron adquiridos por la Dirección Regional de Salud de Puno pero que estaban en sobrestock ocasionado por un grupo de servidores de la Dirección Ejecutiva de Medicamentos Insumos y Drogas (DIREMID), quienes no tomaron en consideración el consumo promedio y stock, ocasionando un perjuicio económico por S/ 432,983.24.

Según el Informe de Auditoría de Cumplimiento N° 1570-2019-CG/GRPU, los medicamentos que se encontraron vencidos corresponden a ocho distintos tipos: Atropina sulfato, Dexametasona fosfato, Diclofenaco sódico, Ergometrina maleato, Eritromicina etilsuccinato, Penicilina G procaínica, Oxitocina y Poligelina.

Según la directiva del Sistema Integral de Suministro de Medicamentos e Insumos Médico Quirúrgicos (SISMED), los Informes de Consumo Integrado (ICI) constituyen un criterio para que la entidad, a través de la DIREMID, consolide y evalué técnicamente los requerimientos de los diversos servicios o dependencias usuarias.

Sin embargo, los servidores de la entidad, en omisión de sus funciones, realizaron una deficiente programación de compras corporativas anuales de medicamentos para los periodos 2014 y 2015; las cuales se realizaron en cantidades superiores sin tomar en consideración el consumo promedio y stock conforme señala la norma específica para el abastecimiento de los establecimientos de salud de la región Puno.

Asimismo, la auditoría detectó que los instrumentos de gestión de la Dirección Regional de Salud no están actualizados y no cuenta con un reglamento interno de trabajo ni directivas internas, lo cual genera que el personal de la entidad no tenga funciones específicas para ejercer sus labores asignadas.