En semana santa, el servicio de transporte interprovincial de pasajeros por la vía terrestre y aérea en todo el país se suspenderá desde el jueves 1 hasta el sábado 3 de abril, independientemente de los niveles de riesgo de contagio en el que se encuentren las provincias y regiones.
Esta es una de las medidas adoptadas por el Ejecutivo para evitar un potencial incremento de contagios con el virus de la COVID-19 durante la conmemoración religiosa, en la que tradicionalmente la población suele viajar hacia las provincias aprovechando el fin de semana largo.
De acuerdo al anuncio hecho por la presidenta del Consejo de Ministros, Violeta Bermúdez, la suspensión del servicio de transporte interprovincial de pasajeros por vía terrestre y aérea culminará el domingo 4, cuando las personas podrán retomar los viajes dentro del territorio nacional. De esta manera se posibilitará el regreso seguro de aquellas personas que hayan viajado antes del “fin de semana largo” y de los plazos de inamovilidad señalados para Semana Santa.
Durante estas fechas, con relación a la movilización de personas, solo se permitirán salidas peatonales o usando bicicletas para realizar compras de alimentos o productos farmacéuticos. La medida permite hacer uso del transporte público y de taxis autorizados para los fines establecidos dentro de cada circunscripción.
OTRAS MEDIDAS
El Gobierno ha establecido además que durante dichos días los mercados y tiendas de abastecimiento de productos básicos atiendan de 04:00 a 18:00 horas. Asimismo, el delivery de restaurantes podrá funcionar de 04:00 a 23:00 horas, mientras que el reparto a domicilio de farmacias y boticas continuará atendiendo las 24 horas. Las autoridades del Ejecutivo aseguraron que se velará por la continuidad de los servicios financieros, de agua y saneamiento, energía eléctrica, gas, combustibles, telecomunicaciones y actividades afines.