David Aranibar Huaquisto, jefe del Parque Nacional Bahuaja Sonene, indica que en la selva puneña hay varios factores de deforestación del área verde. Entre las principales causas se encuentra la habilitación de la Carretera Interoceánica, espacio aprovechado por algunos empresarios para talar árboles próximos a la vía.

“El impacto es fuerte” dijo el funcionario, y comenta que con la tala informal de grandes área verdes, podría alterar el clima. “Si se deforesta no se capta carbono, y eso causa un proceso de calentamiento y cambio climático” dijo.

Una iniciativa privada para reforestar las áreas taladas, es la experiencia del Instituto Mundial de la Recuperación, quien con el gobierno peruano, buscan plantar cacao, para comercializarlo al exterior.

“Le das una alternativa a la minería ilegal, a la producción de coca” dijo. Asimismo, sugiere que se deben plantar árboles de como tornillo, aguano, cedro y caoba. “Estos productos tienen precios elevados” indica.

Por ejemplo la empresa ALTELIA, que comercializa a Europa el cacao, distribuye plantoncitos para que sean cuidados orgánicamente.

Explicó que como CECOVASA ha perdido la certificación del cacao como producto ecológico y de café de alta calidad, ahora sus productores corren el riesgo de sembrar coca, reemplazando al producto originario.

La producción de la coca, para que sea más rentable, informa que es producido a base de fertilizantes en algunas zonas, este hecho provocaría la contaminación de suelos y ellos perjudicaría la producción de orgánicos en adelante.

No niega que haya cocaleros en Valle Grande o Inambari, por la presencia de ENACO, sin embargo le preocupa que en el valle del Tambopata ahora dejen de producir cítricos, plátanos y papaya, como lo hacían hace años.

“Ahora el plátano se importa desde ecuador, la naranja de ica. Camionadas de cítricos llegan a la selva” dijo, al tiempo de precisar que hace falta políticas de trabajo que ayuden a las familias a recuperar la producción.