Nadie iba a presagiar su fallecimiento cuando una semana atrás la niña participaba de la fiesta de despedida de su promoción del nivel primario. La tarde de Navidad una fuerte tormenta eléctrica caía en Crucero; entonces uno de los rayos cayó sobre la niña, de 12 años estudiantes del colegio Los Andes.

Según los familiares un pequeño collar que llevaba en el cuello sería lo que atrajo hacia su cuerpo el rayo.

Después del levantamiento del cadáver y su certificación por el médico legista de la Fiscalía de Asillo, el miércoles le dieron cristiana sepultura a esta niña conocida por su carácter alegre y entusiasta.