48294_370x0Una extraña comunión de emociones es la que se vive en todos los cementerios de la región cada 01 y 02 de noviembre. Dolor, llanto, alegría sincopada con nostalgia, además de fe y creencias de reencuentro, son características en los miles de deudos de aquellos que partieron al más allá.

Todos los Santos, en efecto, es una costumbre andina en donde se dice que las almas de los seres queridos retornan. El primero de noviembre es la víspera, por lo que se arman las tómbolas (altares) que incluyen alimentos, bebidas, flores, quispiños, coronas, velas y sobre todo a las tantawawas, elementos que tienen un especial significado como ofrenda.

Tras aseverar que al mediodía del 01 de noviembre las almas de los difuntos regresan al mundo terrenal por un lapso de 24 horas, Eusebio Pacco Gonza, maestro curandero, menciona “esta ceremonia se realiza por tres años consecutivos, una vez que fallece el ser querido”.

Y añade: “Recordamos a nuestros difuntos espiritualmente, toda la familia se reúne para preparar los alimentos que le gustaba al fallecido y nosotros también comemos junto con él; a partir del mediodía se arma la tómbola con todos los alimentos que le gustaba a la almita”.

Los espíritus que visitan a sus familiares suelen manifestarse de diferentes formas; por ejemplo, con el viento, sonidos o golpes. Según las tradiciones aymaras y quechuas, también se manifiestan a través de los sueños, anunciando que ellos ya están ahí y que incluso pueden quedarse hasta los carnavales, en caso de que no sean bien atendidos.

Según Pacco Gonza, es muy importante ver el espacio donde se va a recibir al difunto; por eso es preciso que en la parte central del altar se coloque la fotografía del ser querido que retornará del más allá. La tradición cuenta que “los espíritus vienen a comer la comida que más les gusta, por eso la costumbre de colocar en las mesas comidas y bebidas”.

El 02 de noviembre se despacha al difunto. La oración se tiene que hacer de modo que el alma se vaya tranquila y cuide y proteja a sus familiares; la música también tiene un papel fundamental, ya que despide al difunto para que se vaya alegre.

Tómbolas
En estos altares se destacan las vistosas tantawawas (panes bebés) con forma humana y un colorido rostro hecho de yeso o harina, que representan al fallecido.
Las diferentes formas que tienen los panes y dulces tienen un significado particular; las escaleras son para que el difunto suba al cielo en su retorno; las cebollas en flor, para que en ella lleve su agua; los caballos y llamas de pan, para que el difunto lleve sus ofrendas al cielo y pueda transitar por los caminos difíciles, etc.

Precios de insumos

FLORES: de 3 hasta 5 soles.
TANTAWAWAS: de 3.50 hasta los 25 soles
CORONAS DE TELA: 25 soles a más
CORONAS DE PAPEL: 10 soles a más
CORONAS DE CINTA DE AGUA: 15 soles a más
VELAS: 5 soles la docena.
CARITAS: de 0.50 hasta 2 soles