45002_370x0El presidente de la República, Pedro Pablo Kuczynski, anunció ayer en la Ciudad Blanca de Arequipa la intención de su gobierno de masificar el gas natural y la industrialización en el sur del Perú, llevando gas domiciliario también a las ciudades de Juliaca y Puno, a través del proyecto del Gasoducto Sur Peruano (GSP).

“Queremos masificar el gas en el sur del Perú y queremos industrializar el sur del Perú, pero industrializar limpio, sin humo, sin contaminación y con las tecnologías de hoy sí se puede hacer”, afirmó el mandatario, siendo buenas noticias para nuestra región.

En su discurso por el 476 aniversario de fundación de la ciudad de Arequipa, destacó la importancia de conectar el gasoducto del sur hacia las ciudades de Juliaca, Puno y Arequipa, pues estas dos primeras ciudades, por el intenso frío que soportan, necesitan tener además calefacción a base del gas natural.

“Tenemos que pensar en el gasoducto, que partió mal, está todavía en Urubamba, los tubos están ahí, la ingeniería no se hizo a tiempo, no hay una conexión diseñada a Juliaca, Puno, otra a Arequipa, eso es absolutamente esencial”, subrayó Kuczynski.

En ese sentido, dijo que se buscará que el gasoducto del sur tenga las conexiones en Puno para abastecer de energía y calefacción a los lugares que padecen descensos de temperatura. “Lo que no queremos es que pase el gas y no permita hacer conexiones en Puno, en lugares donde hay friaje, invierno”, señaló.

PROYECTO ENTRAMPADO

El GSP, que tendrá mil 134 kilómetros de extensión, tiene prevista una inversión superior a los 5 mil millones de dólares y transportará gas desde Camisea hasta la costa sur, pasando por Cusco y Arequipa. Se licitó en el 2014 y ganó la buena pro un consorcio formado por la brasileña Odebrecht (55%), la española ENAGAS (25%) y Graña y Montero (20%).

El entrampamiento surgió cuando el otro postor (un consorcio formado por Sempra, Suez de Francia, Techint y TGI) fue descalificado días antes de la licitación porque uno de los socios decidió reducir su participación de 25 al 2%, lo que, de acuerdo a Proinversión, estaba prohibido por las bases. Los otros socios protestaron por la descalificación y judicializaron su protesta.

Ahora el proyecto está estancado porque ningún banco quiere prestar el dinero para dicha construcción, hasta que Odebrecht solucione su problema de corrupción en el Brasil; sin embargo, esta corporación decidió vender su 55% de participación y hasta el momento no hay alguna empresa que desee comprarla.

Este entrampamiento, de cierta manera, benefició a la región Puno, pues el proyecto, al estar paralizado, ahora podría sufrir variaciones, como la instalación de un ramal para las ciudades de Puno y Juliaca, tal como lo anunció ayer PPK.