A más de 4300 msnm, desafiando las adversidades del clima macusaneño, Fausto Aguilar Escenarro docente del área de comunicación; desarrolló un novedoso proyecto en la comunidad de Hatun Pinaya distrito de Macusani-Carabaya.  Un biohuerto que lo emprendió con mucho entusiasmo y vitalidad a pesar de los años.

 

Hace un año aproximadamente inició con la construcción del ambiente hecho a partir de bloquetas y un techo de calamina. “El techo es muy importante para tener un ambiente adecuado” nos inicia el profesor. Él tuvo que implementar diferentes tipos de calaminas para captar además los rayos solares.

Una vez concluido con la construcción del ambiente inicia con el preparado de tierra y posteriormente  toca sembrar diferentes hortalizas. En este breve tiempo ya realice algunas cosechas, nos indica muy contento por los primeros resultados.

“Tengo frutas como fresas, piñas, también hay una variedad de verduras como tomate, lechuga, zanahorias, huacatay, entre otros.  También he sembrado algunas hiervas medicinales y un variedad de productos” agrega el docente que se desempeñó en diferentes instituciones de la provincia de Carabaya y su paso por San Gabán fue valioso para adquirir conocimientos básicos sobre el particular.

Además se incorporó un sistema de riego de manera artesanal.

Este proyecto nació como una idea aprovechando además los escases de verduras debido a la pandemia que nos encerró. “Ya no había verduras en el mercado y yo mismo tuve que producirme” añadió en este ameno diálogo con radio Altura.

“Siempre me gustó la agricultura, en todas las instituciones les inculque algo de la producción de la tierra” manifiesta y tiene en mente ampliar este biohuerto como demostración que si se puede desarrollar actividades económicas en Macusani de manera alternativa. “Las autoridades debería emprender este tipo de proyectos para ayudar a las familias” sugiero el profesor que ya se jubiló.

Caminó a su vivienda en el campo, se pudo apreciar un extenso cerco de piedras y él nos cuenta que en sus ratos libres cuando docente del José Macedo Mendoza, construía todos los días 2 a 5 metros aproximadamente. Esto nos demuestra la vitalidad del maestro Fausto, sin duda un ejemplo a imitar.