En seis meses, en la región Puno se han reportado nueve casos de feminicidio, y cuatro de ellos – el 40% – ocurrieron en un solo mes: junio. Paralelamente, en la misma región se registraron cinco tentativas de feminicidio. ¿Por qué este se ha convertido en el mes más violento para las mujeres en Puno?

El coordinador regional del Programa Nacional Contra la Violencia Familiar y Sexual del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (Mimp), Yuri Mamani Hancco, reveló que de enero a mayo de este año se atendieron 2.331 casos de violencia familiar en los 18 Centros de Emergencia Mujer (CEM) instalados en todas las provincias de Puno.

De todas estas agresiones, 49% fueron físicas, 45% psicológicas, 6% sexual y 1% violencia económica. Asimismo, las estadísticas de atenciones reflejan que 76% de las víctimas de violencia son jóvenes y adultas: 10% niñas y adolescentes; y 5% adultas mayores.

JUNIO EL MAS VIOLENTO

El 2 de junio, la Policía Nacional inició la investigación de un caso de feminicidio en Juliaca. Los agentes encontraron el cadáver de Alicia Cayo Ruedas, de 21 años, en la habitación de un hotel. A Alicia la estrangularon, se presume, cuando intentaron violarla. El sujeto con el que ingresó al hotel se identificó como Edwin Choque Rojas, de 23 años. Sin embargo, la Policía Nacional sospecha que sería un nombre falso.

El 10 de junio, luego de más de 20 días de intensa búsqueda, las autoridades encontraron el cuerpo de Jhomara Erika Cruz Mayta (22), una joven reportada como desaparecida en la ciudad de Juliaca. La última vez que se supo de Jhomara fue cuando salió de su casa rumbo a una reunión con sus amigos.

Su cadáver fue encontrado dentro de un saco de polietileno, que fue arrojado a las orillas del río Huata, en el distrito de Caracoto. Dos días después de este hallazgo, la policía capturó al feminicida de Cruz Mayta, identificado como Rubén Calsín Roque. Según confesó, cometió el crimen porque fue rechazado por ella.

Esa misma semana, el 15 de junio, el cuerpo de una joven de 15 años fue hallado en un descampado que se encuentra a orillas del lago Titicaca, en la ciudad de Yunguyo. A un costado del cuerpo de la mujer se encontró una roca, que habría sido utilizada por el asesino para destrozarle la cabeza. El cadáver también evidenciaba signos de ultraje.

Un día después, un hombre identificado como Paul Eduardo Condori Gallegos (26) confesó a la Policía Nacional ser el responsable del feminicidio. Se detalló que el crimen fue cometido la noche del jueves 13 de junio, cuando se celebraba una fiesta patronal en Yunguyo. Además de Condori, también fueron acusados como cómplices Jesús Calisaya Vásquez (23), Eloy Usedo (20) y un menor de 17 años. El 18 de junio, el Poder Judicial dictó nueve meses de prisión preventiva contra ellos y Rubén Calsín Roque.

El 18 de junio, la Policía Nacional detuvo a Jhon Carlos Cañazaca Quispe (25), acusado de abusar sexualmente de una niña de 9 años en Juliaca. El ultraje ocurrió el 16 de junio dentro del inmueble que compartía Yamilet Marisol Arizapana Paredes (25), madre de la niña, con el agresor.

FACTORES

Del total de casos de feminicidio que se presentaron este año en Puno, cuatro ocurrieron en Juliaca, dos en Yunguyo, uno en Carabaya, uno en Melgar y uno en Puno. La mayoría de estos crímenes, según las investigaciones de la Policía Nacional, ocurrieron luego de participar en celebraciones.

“Los crímenes ocurridos después de concurrir a una fiesta o discoteca podrían interpretarse como hechos por falta de seguridad ciudadana. Pero no es así de simple, hay otros factores”, dice Yuri Mamani.

Según Mamani, estos factores serían la predominancia del machismo en la región y la falta de compromiso de las autoridades locales y regionales en la implementación de políticas orientadas fundamentalmente a acciones de prevención.

Asimismo, el hecho de que el Poder Judicial demora en otorgar medidas de seguridad o protección a las mujeres que acuden a los CEM cuando son víctimas de violencia. Por otro lado, el que se archiven los casos donde hay evaluaciones psicológicas que lo consideran irrelevante, explicó Mamani.

AUSENCIA DE AUTORIDADES ANTE ESTA SITUACIÓN

Luego de los cuatro casos de feminicidio reportados este mes en Puno, el pasado martes se desarrolló una reunión del Protocolo Interinstitucional de Acción Frente al Feminicidio, donde se evaluaron los sistemas de protección y justicia. En dicho encuentro, sin embargo, no participaron representantes del Poder Judicial, Salud y gobiernos locales.

El comisionado de la Defensoría del Pueblo en Puno, Jacinto Ticona Huamán, dijo que “nos falta un trabajo coordinado entre las instituciones, falta sensibilización en algunas autoridades, especialmente gobiernos locales. Si no, veamos cuántos programas de prevención contra la violencia familiar y sexual tenemos …No hay”.

El viernes, hubo otra reunión en Juliaca donde se evaluaron las acciones que cada sector está implementando para prevenir casos de violencia familiar y violencia sexual, que muchas veces terminan en crímenes.