El presidente del Consejo Nacional de Educación, Hugo Díaz, opina sobre la polémica generada por el nuevo Currículo Nacional de Educación Básica.

¿Qué opina sobre las críticas que un sector de la población ha hecho al nuevo currículo?
Este tema ha generado polémica en todo el mundo. Lo que no estoy muy seguro es cuánto han leído (del mismo) los que lo critican. En el currículo existe una competencia relacionada con la sexualidad. Aquí están los estándares y metas que los docentes deben alcanzar sobre la enseñanza de esa competencia, relacionada con el cuidado del cuerpo. Si usted lo lee, la verdad que no encuentra dónde están los peligros. El tema es más que ideológico. En la práctica, hay que saber qué va a pasar en las aulas porque, al final, el maestro es el dueño del aula y es él quien interpreta, a su forma, cómo transmite los mensajes. Frente a esto, creo que es importante que el Ministerio de Educación (Minedu) difunda, lo antes posible y de manera clara, cuál es la intencionalidad que se tiene con el tema. En segundo lugar, que haya capacitación en las cuatro mil instituciones en las que se aplicará el currículo. Este tema empieza más o menos en sexto de primaria. Hablamos de niños que requieren, en primer lugar, conocer las diferencias, pero, a su vez, que deben tomar conciencia que entre el sexo masculino y el femenino hay igualdad de derechos.

¿Cómo es que el Minedu construye la identidad del niño a través del currículo?
El currículo se basa en dos grandes criterios. Por un lado, la necesidad de que los chicos aprendan conocimientos y capacidades en áreas que pueden denominarse instrumentales (matemáticas, lengua, ciencias sociales, arte). Por otro, se busca que sean formados integralmente y es ahí cuando el Minedu hace referencia al enfoque transversal del aprendizaje, pues lo que está diciendo es que hay ciertos temas que deben ser tratados en todas las áreas de formación. Uno de ellos tiene que ver con el género.

¿A quién le compete formar la identidad del estudiante?
Esta es una sociedad en la cual prácticamente un altísimo porcentaje de parejas no tiene suficiente tiempo. Hay un periodo en el cual los chicos están muy solos. Es ahí que el papel de la escuela es fundamental y es por eso que en temas como este tiene que haber un trabajo conjunto entre familia y colegio.

¿Qué debe hacer el Minedu?
No veo ni creo que en el Minedu haya intencionalidad radical en la formación de estudiantes. Es necesario que el ministerio muestre posiciones equilibradas. No se trata de parcializarse: su rol es buscar consenso en cómo se forman los alumnos. Quizá lo que ha faltado es una mejor comunicación sobre lo que se quiere de aquí al inicio del año escolar. Creo que hay tiempo para hacerlo. El silencio es fatal porque las posiciones terminan radicalizándose.