Tumbes. La escasez de oxígeno medicinal en los hospitales originó que los familiares de pacientes con COVID-19 se arriesguen en cruzar la frontera para conseguir el elemento vital. Se conoce que, ante la desesperación, algunos estarían pagando hasta 450 dólares por un balón de oxígeno.

Cómo se recuerda, a inicios de la cuarentena, el Ejército y la Policía informaron que destruyeron más de 30 pasos ilegales por el cierre de la frontera, medida que adoptó el Gobierno para evitar la propagación del virus. Sin embargo, en las últimas horas, la disposición no se estaría respetando por la falta de oxígeno medicinal.

Actualmente, el Gobierno Regional de Tumbes puso en funcionamiento una planta de oxígeno en el hospital José Alfredo Mendoza Olavarría (Jamo II) para el tratamiento de los pacientes que siguen llegando al establecimiento de salud.