290761“Queremos invertir la lógica del miedo. Que los delincuentes le teman a los ciudadanos, y no solamente nosotros a ellos”. Con estas palabras, el ministro del Interior, Carlos Basombrío, anunció la ampliación del sistema de recompensa para asaltantes de barrio con requisitoria, pequeños vendedores de droga y violadores, entre otros casos de delincuencia común.

Esta medida regía solo para avezados hampones que integraban peligrosas bandas (crimen organizado), para los involucrados en delitos de alta lesividad y para los terroristas, tal como lo señala el Decreto Legislativo N°1180, emitido en el anterior gobierno.

Esta disposición comenzará a aplicarse en Lima, a partir de la próxima semana, con la publicación de la primera lista de hampones. “Aquel que tenga orden de captura va a ir teniendo progresivamente un precio. Las personas van a poder denunciarlos y, encima, van a tener un beneficio económico”, dijo Basombrío.

Sobre este tema, el abogado Dardo López Dolz, especialista en temas de seguridad, afirmó que esta medida puede traerle muchas complicaciones a la Policía. “¿Te imaginas la cantidad de llamadas que llegarán a la central del Ministerio del Interior? No se le va a poder hacer seguimiento a todos los casos y no va a haber suficientes agentes para investigar las denuncias”.

Descartó que esta propuesta vaya a traer resultados a corto plazo y enfatizó que el riesgo es que se genere una sensación de impunidad si la PNP no consigue capturas inmediatas.

Por su parte, el exministro de Defensa, general EP ( r ) Roberto Chiabra, precisó que la recompensa dará buenos resultados solo si hay un trabajo conjunto entre la Policía, la Fiscalía y el Poder Judicial.

Agregó que la única forma de que este sistema tenga éxito es que los maleantes capturados vayan a prisión y no sean soltados al poco tiempo. De lo contrario, esto “no tendrá ningún sentido”.

Indicó, además, que la Policía tiene que ser muy cuidadosa para no develar el anonimato de las denunciantes. “Si se conoce por lo menos a uno de ellos, se pierde todo y no va a funcionar más. La gente ya no va a querer colaborar por temor”, recalcó.