Tras la presencia de una fuerte granizada y lluvias acompañado de descargas eléctricas, 24 alpacas murieron fulminadas por este fenómeno de la naturaleza el día de ayer. El hecho se registró en la comunidad de Picotani, provincia de San Antonio de Putina.

Los camélidos sudamericanos, eran de propiedad de Nerio Ramírez y de vecinos cercanos a la zona.  Los pobladores de la zona piden que las autoridades atiendan sus necesidades de instalar pararrayos, debido a que cada año, ocurre el mismo problema.

“Hasta el momento nadie se preocupa por los sectores rurales, se pierden ganados fulminados por las descargas eléctricas, el cual afecta la economía familiar” señaló uno de los ciudadanos.