000016426MKarina Garay Rojaskgaray@editoraperu.com.pe

El 75% de los cerca de 3,000 egresados de carreras técnicas subvencionadas por el programa Beca 18 ya se encuentra trabajando de manera formal, el 97% en la modalidad de empleo y el 3% bajo la modalidad de emprendimiento en su región de procedencia, anunció el director ejecutivo del Programa Nacional de Becas y Crédito Educativo (Pronabec), Raúl Choque.

“Los chicos están con contrato formal. En Beca 18 apoyamos la formalización. Todos tienen contrato fijo, derecho a sus vacaciones, al seguro de salud. Los egresados deben estar debidamente registrados en Sunat, tener sus comprobantes de pago, tener un domicilio fijo, tributar al Estado. Ellos han sido formados con los tributos de todos los peruanos y por eso somos enemigos de la informalidad”, comentó.

Excelente preparación

Consultado sobre la alta empleabilidad de los egresados de las dos primeras promociones de carreras técnicas subvencionadas por Beca18, señaló que esta radica en la excelente preparación que ofrecen las instituciones educativas con las que trabaja el Pronabec.

De acuerdo con el último reporte de becarios técnicos, el 69% estudió en instituciones privadas y el 31% lo hizo en instituciones públicas.

“Ellos proceden de entidades de calidad como Tecsup. Los que egresan de allí consiguen trabajo inmediatamente porque es una institución de alta especialización, que forma técnicos para el manejo de maquinaria pesada, construcción, agroindustria, entre otras especialidades ”, detalló.

Lo mismo ocurre, dijo, con los egresados del Senati, que al igual que la institución anterior promueve la denominada educación dual, por la que los becarios estudian, pero –de forma paralela– también visitan espacios de trabajo, donde aplican lo aprendido.

El director de Pronabec destacó que el impacto de Beca 18 es irreversible, además de notable, como poco programas educativos.

Libres de pobreza

“Beca 18 es un programa de inclusión social, que saca a los jóvenes de la pobreza de manera perpetua y lo hace junto a sus familias, porque cuando este joven termina sus estudios se convierte en un líder que empuja a los otros. Sus hermanos tienen mejor educación, están en la escuela, apoyan a su mamá y papa”, indicó.

Manifestó que el programa no solo se preocupa en sumar títulos, sino que trabaja de manera cercana a los jóvenes para que ellos puedan insertarse en el mercado laboral en el menor tiempo posible, incluso “buscando que puedan seguir desarrollándose. Son chicos con altas potencialidades y se busca maximizarlas”.

En este momento, un joven egresado de una carrera técnica gana entre 2,000 y 3,000 soles.

“A la fecha tenemos 45,000 estudiantes de Beca 18, a los que se sumarán 5,000 este año, con lo cual llegaremos a 50,000. Este programa es de inversión social y su impacto alcanza a cuatro miembros de la familia del estudiante: su papá, mamá y dos hermanos, que salen de la pobreza extrema junto con él. Entonces estamos hablando de un cuarto de millón de personas que están saliendo de la pobreza para siempre gracias a Beca 18”, concluyó el funcionario.

“Los clientes nos recomiendan”

[Ucayali] Claudia Margoth Ramírez (20) culminó la carrera técnica de Computación e Informática, a través de Beca 18, en el Instituto de Educación Superior Tecnológico Público Suiza. Fue una alumna sobresaliente y siempre tuvo clara la idea de que para alcanzar el éxito debía iniciar su propio negocio. Y fue así como, decidida a escribir su propia historia, formó su empresa Multiservicios y Recursos Informáticos Razu SRL, donde además tiene como socios a tres antiguos compañeros de aula.

No fue fácil dar el primer paso, pues era necesario reunir un capital para iniciar las gestiones de conformación de la empresa, así como la compra de las herramientas y un local donde brindar atención.

Claudia y sus socios organizaron polladas, rifas y diversas actividades con la finalidad de reunir el dinero suficiente para cumplir sus sueños. Hace tres meses, abrieron por fin su local en el populoso distrito de Manantay. Como toda empresa nueva, los clientes llegan a cuentagotas, “pero luego de la atención que les brindamos en el mantenimiento de sus equipos informáticos, ellos mismos nos están recomendando”, explica Claudia.

Ella nació en el distrito de Neshuya, ubicado en el kilómetro 60 de la carretera Federico Basadre en Ucayali; sus padres son agricultores, se dedican a la siembra de palma aceitera. Culminó sus estudios secundarios en la IE Agropecuario de Monte Alegre y debido a sus altas calificaciones accedió a Beca 18.