La población católica y autoridades del distrito de Ollaraya (Yunguyo), lloran la partida del párroco Narciso Valencia Parisaca, quien pereció el lunes pasado, en horas de la tarde, en un accidente de tránsito en el vecino país de Bolivia.

“Enterarnos de esta noticia nos dejó preocupados y consternados por la situación. Es lo más importante que estamos perdiendo, con él hemos trabajado y hemos construido la nueva parroquia en nuestra localidad”, dijo entre lágrimas Lucio Cahuaya Pacoricona, alcalde de Ollaraya.

Asimismo, indicó que los pobladores de esa zona, así como los oriundos de los distritos de Anapia, Tinicachi, Unicachi y centro poblados, recibieron esta noticia como un “baldazo de agua fría”, puesto que con el párroco se inició la construcción de una parroquia para albergar a los feligreses de esas localidades.

“Él fue una persona sencilla y humilde con nosotros, siempre trabajó por las familias más necesitadas de todas las comunidades campesinas, mostrando compromiso por el bienestar de nuestro pueblo”, agregó la autoridad municipal.

En otro momento, Cahuaya Pacoricona precisó que conformaron una comitiva integrada por autoridades eclesiásticas y políticas, quienes se trasladaron hasta el vecino país de Bolivia para repatriar los restos del sacerdote indígena de la prelatura de Juli, Narciso Valencia.

Cabe mencionar que el fallecido había sido designado, por la prelatura, como párroco de la Iglesia San Miguel Arcángel de Ollaraya, en mayo del 2016, y que la población cristiana de este distrito mostró satisfacción por la presencia de la autoridad eclesiástica.

“Es lo más importante que estamos perdiendo”
Lucio Cahuaya Pacoricona
Alcalde de Ollaraya