A través de la Resolución Viceministerial N° 000105-2020, publicado en el diario Oficial El Peruano este jueves 16 de julio se dispone declarar Patrimonio Cultural de la Nación a la danza Hach’akallas del distrito de Usicayos, provincia de Carabaya, departamento de Puno, por constituir una expresión ritual de agradecimiento por la fertilidad del cultivo de la papa, así como un acto propiciatorio para la abundancia de las cosechas profundamente entrelazado con el ciclo agrícola y el calendario festivo de la zona, y que es también un símbolo de identidad para toda la población del distrito.

 Además en el artículo segundo de esta resolución, se  Encarga a la Dirección de Patrimonio Inmaterial en coordinación con la Dirección Desconcentrada de Puno y la comunidad de portadores, la elaboración cada cinco (5) años de un informe detallado sobre el estado de la expresión declarada, de modo que el registro institucional pueda ser actualizado en cuanto a los cambios producidos en la manifestación, los riesgos que pudiesen surgir en su vigencia, y otros aspectos relevantes, a efectos de realizar el seguimiento institucional de su desenvolvimiento y salvaguardia, de ser el caso.

Según lo registrado por investigadores de la cultura puneña como Leónidas Cuentas, Enrique Bravo, y Félix Paniagua, la danza Hach’akallas constituye una expresión cultural específica de la provincia de Carabaya. En la actualidad, esta es practicada en los distritos de Crucero y Usicayos, asociada a los mismos contextos festivos de representación y compartiendo el uso de una montera característica denominada paniza por los danzantes varones. Sin embargo, también se observan diferencias sustanciales en aspectos como la composición de las comparsas, la música, el vestuario, y el carácter simbólico ritual que distinguen a la una de la otra. Al respecto, la danza en Crucero es ejecutada únicamente por varones y está asociada a la propiciación de las lluvias y la evocación de los antiguos guerreros kallawayas. En Usicayos, por otro lado, la danza es ejecutada por parejas mixtas y está asociada fundamentalmente al ciclo de cultivo de la papa, así como a la fertilidad de las cosechas.

El vestuario del danzante hach’akalla se compone de un pantalón de bayeta blanca o negra, y de una murana o camisa de bayeta blanca. Estas prendas van sujetas a la altura de la cintura por una faja o chumpi multicolor, tejida con lana de oveja o alpaca. Sobre la murana, el danzante lleva cruzados una waraka o huaraca con borlas de distintos colores, y una lliclla o chumpi lliclla de color marrón con figuras multicolores que cubre la espalda. En la cabeza lleva un chullo, encima del cual va la característica montera o paniza de color blanco y negro con forma ovalada y de ala ancha, que evoca la forma de un hongo. Esta se confecciona con un armazón de paja y con plumas de wallata o huallata y flamenco, las cuales son recogidas por los pobladores de Usicayos en la zona denominada Ticllacocha, lugar en donde estas aves suelen habitar y mudar de plumaje;

Que, el vestuario de la taquila se compone de un anaco blanco sobre el que va una pollera verde y una pollera roja de bayeta, así como una chaqueta de bayeta blanca ceñida al torso que cae por debajo de la cintura. Al igual que su contraparte masculina, lleva cruzada sobre el torso una huaraca con borlas multicolores a lo que se añade un phullu y una lliclla sobre la espalda, esta última de color oscuro con figuras multicolores. En la cabeza lleva puesta una montera adornada con bordados y flores, por cuyos lados caen volados plisados de tela bordada con coloridos motivos florales. Tanto hach’akalla como taquila utilizan ojotas de jebe como calzado, así como los siguientes accesorios: una pequeña chuspa o bolsa que va cruzada sobre el pecho, así como una huaraca y una bandera blanca en las manos. Estos últimos dos accesorios son de particular importancia para la coreografía de la danza.

Que, el vestuario del machu y la paya se asemeja al de los hach’akallas y taquilas, compartiendo algunos accesorios así como prendas, aunque luciendo un aspecto más desgastado y con variaciones en los colores. Por ejemplo, el machu lleva pantalón de bayeta blanca o marrón, una chaqueta de bayeta con colores opacos y patrones a cuadros, y una huaraca afelpada y una faja o chumpi atadas a la cintura, pero sin atarse al torso ninguna huaraca o lliclla. En las piernas viste medias gruesas de lana de alpaca, llama u oveja. La paya, por otro lado, viste una chaqueta de bayeta blanca y pollera negra, mientas que la lliclla que lleva sobre la espalda es de un color oscuro. Ambos personajes portan ojotas y llevan huaracas en las manos, pero no portan banderas blancas. Llevan la cabeza cubierta con un chullo de lana llamado machu chullo, decorado con franjas de colores y rasgos faciales. Asimismo, ambos personajes visten la paniza y la montera femenina empleada por los demás danzantes, pero las plumas de la paniza del machu van dobladas hacia arriba mientras que la montera usada por la paya no va decorada con flores;

Que, los músicos, por otro lado, también utilizan una indumentaria distintiva compuesta por un sombrero blanco de lana de oveja decorado con una cinta negra y flores locales. Además de ello, visten una murana blanca y un pantalón negro hechos de bayeta que se sujetan a la cintura con una faja o chumpi. Adicionalmente, llevan 2 chuspas o bolsas a la altura de la cintura, en la que llevan flores de muthipata y hojas de coca. También se les ve vistiendo ponchos grises decorados con delgadas líneas de colores en los bordes, especialmente en contextos de representación ritual o tradicional en exteriores.