Tal como lo habían anunciado, cerca de mil pobladores de 28 urbanizaciones del cono sur de la ciudad de Juliaca, protestaron en Caracoto, en contra de su alcalde, Hipólito Lupe Quispe, por no rescindir el contrato con la empresa Eserapal, que concesionó el sistema de saneamiento básico por 50 años.

El principal petitorio es la nulidad de la concesión de servicio de agua y desagüe, que el Concejo Municipal Distrital, mediante acuerdo, debe resolver, ya que perjudica a la población de la zona sur de Juliaca, que está dentro de su ámbito.

Crisóstomo Benique Apaza, presidente del Comité Central de Agua y Desagüe, sostuvo que Lupe Quispe debe resolver el contrato porque la municipalidad es la única entidad involucrada en el tema, ya que el convenio se celebró sin la mediación de ninguna otra instancia.

“El Ministerio de Vivienda no ha celebrado ningún convenio con la empresa Castro Vaca, el que ha celebrado ese convenio ha sido la alcaldía de Caracoto y tiene que solucionar el problema”, expresó Benique Apaza.

Asimismo, manifestó que la población de Caracoto también se sumaría al Proyecto Integral de Agua y Desagüe de Juliaca, para lo cual debe realizar las gestiones ante el Ministerio de Vivienda, ya que no existe oposición de los dirigentes del comité central.

Por su parte, el asesor legal de los dirigentes de Juliaca, Román Paredes Santuyo, cuestionó a la empresa Castro Vaca, pues desde el 2014 no realizó ningún trabajo y más bien los estafó con el cobro de dineros, que ahora desconoce.

Cabe indicar que la marcha inició a la altura de la urbanización Néstor Cáceres Velásquez, para luego realizar un plantón en la municipalidad y después bloquear la autopista. Tras ello, sostuvieron una reunión con la autoridad distrital, aunque sin resultados positivos.

“Si hoy no trae un documento con una respuesta afirmativa, nos vamos a oponer a que Caracoto cuente con servicios básicos”. Crisóstomo Benique Presidente del Comité Central de Juliaca.