Paul Condori Gallegos admitió que asesinó a la adolescente arrojándole una roca en la cabeza. Una mujer identificó a la occisa como su hija de solo 15 años.

Hay crímenes que con facilidad cruzan el umbral de lo inimaginable. Un hombre de 26 años, agobiado por la culpa, confesó a la Policía que mató a la escolar tirándole una pesada roca en la cabeza. Se trata de Paul Eduardo Condori Gallegos, quién violó, asesinó y abandonó a su víctima a orillas del Lago Titicaca, en la localidad Yunguyo, Puno.

Este sábado, la Policía confirmó que los restos, pertenecen a una escolar que no supera los 15 años de edad. Una adolescente que tenía todo por delante hasta que se convirtió en una víctima más del machismo que campea en el Perú.

Fue la misma madre de la víctima, Francisca Villanueva, quien tuvo que reconocer el cuerpo de su hija, quién murió con el cráneo destrozado. La menor fue ultrajada y abandonada desnuda en medio de un charco de sangre.

El caso, provocó conmoción en la localidad y no es para menos. La brutalidad del asesinato sorprendió a los ganaderos que la encontraron el último viernes. La Policía también fue testigo de las marcas que presentaba la víctima, que daban cuenta de un ultraje. 
Con la confesión de Condori Gallegos y las pruebas realizadas a los otros 3 sospechosos del feminicidio, las autoridades determinarán si existió complicidad en el atroz crimen.