Petróleo derramimagen-derrame-de-petroleo-en-cuninico-loreto-1-Noticia-741515ado en la selva. Tres mil barriles contaminando las aguas amazónicas. Comunidades afectadas, sufrimiento y miedo. Las explicaciones inverósimiles y las medias verdades de los funcionarios, más preocupados en salvar su responsabilidad que en atenuar los daños en los cauces ahora enfermos del Chiriaco (Imaza, Amazonas) y el Morona (Datem del Marañón, Loreto).

No es la primera vez que esto ocurre. No es la primera vez que se promete remediación y se anuncian multas elevadas para la empresa infractora. Petroperú podría ser sancionada con 59 millones de soles,  informó ayer el ministro del Ambiente, Manuel Pulgar-Vidal; pero la pregunta es: ¿eso basta?. El daño ecológico está hecho y, según parece, nadie es culpable.

“Se debió a una fuerza externa”, explicó respecto a la ruptura de 55 centímetros en el ramal norte del oleoducto en Morona, el presidente de directorio de la empresa estatal, Germán Velásquez. En entrevista concedida al diario El Comercio, el funcionario agregó que “un profesor de la zona nos comunicó que allí cayó un rayo”; es decir, un maestro convertido en perito. ¿Ese es el nivel de investigación?

En Chiriaco, diría después en una presentación en Radio Programas del Perú, el derrame de 2.000 barriles ocurrió por un deslizamiento del cerro. Por ende, la naturaleza es la culpable. Así de fácil. ¿Así de simple?

Y mientras se aprovecha el derrame para cuestionar la existencia de la petrolera estatal, el defensor del Pueblo, Eduardo Vega Luna, incidió en la necesidad de que Petroperú y otras entidades vinculadas atiendan con rapidez a los pueblos indígenas afectados. “Es urgente garantizar la provisión de agua potable y alimentos porque son fuentes de consumo de la población”, concluyó.

La defensoría considera que la empresa petrolera, además de atender la emergencia ambiental, tiene que reparar a las comunidades afectadas en un plazo razonable. “Algunos dirigentes y autoridades locales han manifestado sus quejas por la insuficiente atención a la población”, agregó Vega en declaraciones a la agencia Andina.

En su opinión, Petroperú tiene que mejorar el cumplimiento de sus obligaciones técnicas, ambientales y sociales en relación al transporte de hidrocarburos, teniendo en cuenta la antigüedad de la infraestructura del Oleoducto Norperuano.

Los derrames producidos no son hechos aislados, pues  al menos tres se han producido desde el 2014. Uno sucedió en junio por la corrosión exterior del recubrimiento protector de la tubería, que contaminó la Quebrada de Cuninico (Loreto)”, resaltó.

Los datos

El derrame en Chiriaco se produjo el 25 de enero, en Morona el 3 de febrero.

20 comunidades y 2.000 personas han sido afectadas en Datem del Marañón.