La historia de Martín Chambi y la fotografía comienza cuando vio por primera vez una cámara fotográfica en una mina en las alturas de Carabaya, donde trabajaba su padre.

Su interés por aprender fotografía hizo que dejara su natal Puno para trabajar en el estudio del famoso fotógrafo Max T. Vargas, en Arequipa. Una vez aprendidas las técnicas de revelado y ampliación, las bases de la composición fotográfica y el manejo de un estudio, Chambi establecería su imperio fotográfico en el Cusco.

En el ombligo del mundo

La sociedad cusqueña de la década del 20 estaba en pleno resurgimiento económico y cultural. Sus pobladores defendían su pasado precolombino. En ese ambiente Martín Chambi y su arte destacaban como una expresión genuina de interés por las costumbres del hombre de la sierra.

En su estudio posaron los intelectuales y las familias más importantes e influyentes del Cusco. Novias con inmaculados vestidos, escritores con saco y camisa, señoritas con los rostros blancos, niños juguetones y deportistas con los cabellos engominados desnudaban su alma ante el lente de su pesada cámara.