Víctimas trabajaban en UGEL Azangaro y en el Programa Pensión 65

Dramáticas escenas de dolor y llanto, protagonizaron ayer los familiares en la puerta de la morgue, esperando recoger losrestos de los cuatro fallecidos en el accidente ocurrido en la vía Juliaca – Azángaro, en donde el martes por la noche, una combi de la empresa de Transportes Azángaro impactó por alcance contra un remolque que transportaba maquinaria pesada.

Los parientes, amigos y compañeros, de las víctimas mortales, no se explican por qué el destino quiso arrebatarles a su seres queridos y solo se consuelan en las lágrimas. La impotencia no les permite aún estar tranquilos.

Marco Mamani Mullisaca, uno de los fallecidos, trabajaba como especialista en la Unidad de Gestión Educativa de Azángaro, deja un hijo de 10 años en la orfandad, sus parientes creen que solo descansará en paz si los responsables reciben su sanción.

“Cómo es posible que el conductor se haya fugado, cuando pudo auxiliar y tal vez les habrían salvado la vida, yo quiero que se haga justicia y que encarcelen a quien es el culpable, nada me va devolver a mi esposo, él ya está muerto, quiero que sancione al responsable”, dijo entre sollozos Yanet Apaza Condori, viuda de Marco Mullisaca.

Los padres de la víctima, aseguran que nunca imaginaron sepultar a su hijo, por esta razón no estaban preparados para un momento tan doloroso como ese. “Siempre creemos que los hijos nos van enterrar, es muy triste este momento no le deseo a nadie”, aseguraban.

Los deudos de Jesús Uchiri Cazorla (45) contaron que este laboraba en el Programa Pensión 65, y retornaba el martes a encontrarse con su esposa y tres hijos, quienes ahora quedan huérfanos de padre.

Cada una de las víctimas guarda una historia por detrás, nadie les devolverá a sus seres queridos, pero la sed de justicia no acabará, hasta que ellos crean que la encontraron.

Las otras dos víctimas son Hérculino Masias León (65) y Felipe Campos Quispe (45).Según información de la Policía de Carreteras el remolque de placa Z1N – 291, era conducido por León Oriel Chambi Román (39), mientras que el conductor de la combi de matrícula ZAW – 960 no fue encontrado en el lugar y según los testigos este se habría dado a la fuga, abandonando a los pasajeros a su suerte.

Preliminarmente los agentes de la Policía creen que hubo una responsabilidad compartida, pues el remolque terminó frenando bruscamente porque la maquinaria pesada que llevaba, había impactado con la estructura metálica superior del puente Calapuja, provocando que la combi termine empotrada en la parte posterior, esta última unidad al parecer transitaba a excesiva velocidad y no pudo frenar a tiempo.